Soy adicto al Tramadol

A nadie nos gusta sufrir dolores. De hecho, en función de la tolerancia que tengamos al dolor, puede ser éste más o menos incapacitante en algunos casos. En otros, independientemente de la capacidad que tengamos para tolerarlo, se hace insoportable.

Es común que en estos casos nos receten alguna medicación que nos alivie. Sin embargo, es importante que sigamos el pie de la letras las instrucciones, las tomas, las dosis y toda información relevante que nos aporten los profesionales de la salud para que no se produzcan situaciones indeseables como lo puede ser la adicción a un medicamento como el tramadol.

¿Qué es y para que sirve el tramadol?

El tramadol es un analgésico opioide cuya misión es aliviar el dolor. Actúa sobre las células nerviosas específicas que se encuentran tanto en la médula espinal como en el cerebro. Su comportamiento es el mismo al esperado de otros opioides del mismo tipo que la morfina. No obstante, la potencia del tramadol es de 1/6 del de la morfina.

tramadol adictoTras la administración oral de este medicamento, se absorbe más de un 40% de la dosis, independientemente de la posible administración de otros medicamentos. Además, el tramadol tiene una elevada afinidad muscular, consigue su concentración plasmática máxima se alcanza a las 3 horas y su vida útil en el organismo no es superior a las 6-8hs.

Por tanto, el tramadol es un medicamento de tipo analgésico que se utiliza para el tratamiento del dolor con intensidad de moderada a grave.

Efectos adversos

Entre los posibles efectos o reacciones adversas que se pueden dar tras la administración de tramadol podemos encontrar:

  • Frecuentes: mareos, cefaleas, somnolencia, náuseas, vómitos, estreñimiento, sequedad bucal, sudoración…

  • Raros: bradicardia, aumento de la tensión arterial, temblor, parestesia, alteraciones del apetito, alteraciones del sueño, confusión, alucinaciones, disnea, visión borrosa…

  • Infrecuentes y/o muy raras: palpitaciones, taquicardia, ataques de pánico, ansiedad grave, tinnitus…

Contraindicaciones

No es recomendable el uso de este medicamento en aquellas personas que presenten las siguientes características:

  • Pacientes hipersensibles al tramadol.

  • Pacientes con intoxicaciones agudas originadas por otras sustancias como el alcohol, los hipnóticos, otros analgésicos, otros opioides o psicotrópicos.

  • Pacientes bajo tratamiento con inhibidores de la MAO o que los hayan recibido a lo largo de las últimas dos semanas: El tramadol tiene un efecto serotorinérgico (intensifica la liberación de esta sustancia) y es importante no combinarlo con otros medicamentos que actúen sobre este neurotransmisor como algunos antidepresivos.

  • Pacientes epilépticos que no estén debidamente controlados.

  • Pacientes inmersos en un proceso terapéutico que incluya un tratamiento del síndrome de abstinencia morfínico.

  • Menores de 12 años.

  • Especial cuidado en aquellos pacientes que sufren insuficiencia renal o hepática.

  • El tramadol puede provocar visión borrosa y somnolencia, por lo que no es recomendable la conducción de vehículos tras su administración.

  • El tramadol es un analgésico que conviene dejar de tomar reduciendo progresivamente la dosis. En caso contrario puede aparecer un cuadro de síndrome de abstinencia con síntomas como la ansiedad, la agitación, el nerviosismo, el insomnio o el temblor, además de los síntomas gastrointestinales.

¿Puede el tramadol causar adicción?

Inicialmente, el tramadol se consideró la opción más segura en el tratamiento del dolor de moderado a grave debido a la mejor tolerancia que presentaban los pacientes en contraste con otros opioides, reduciendo así el riesgo de sobredosis accidental. Además, se llegó incluso a considerar la hipótesis de que era un analgésico opioide con nulo potencial adictivo, por lo que, incluso, se llegó a comercializar sin receta en países como México, la India, una parte sustancial del continente africano y Oriente Medio, entre otros.

tramadol adicciónNo obstante, tiempo después de demostró que su poder adictivo se había subestimado. Un consumo superior a las dosis terapéuticas (>150mg) se experimentan los mismos afectos que presentan otros opioides como el fentanilo, la morfina, la codeina o la oxicodona. Si bien es cierto que estos efectos se presentarían con una intensidad significativamente menor, son suficientemente intensos como para generar tanto tolerancia como dependencia posterior.

Síntomas de la intoxicación por tramadol

Cuando se administra tramadol en dosis superiores a las terapéuticamente recomendadas (>150mg), se produce un incremento de los niveles de serotonina. Este efecto provoca en el individuo un estado de motivación, euforia y sensación placentera de bienestar.

En dosis superiores a 250mg se desarrolla un proceso de alta de somnolencia, letargo general, dificultad para el habla y mioclonía en brazos, piernas y mandíbula, desencadenando episodios convulsivos generalizados.

Síntomas de la adicción al tramadol

Como cualquier otra adicción, esta se presenta cuando se empiezan a desarrollar en el individuo los procesos de tolerancia y dependencia de la sustancia.

En el primer caso, se trata de la necesidad por parte de la persona consumidora de necesitar cada vez más dosis para alcanzar el efecto deseado. Por otro lado, la dependencia se da cuando el individuo ve necesario el consumo de una sustancia para el desarrollo normal de su vida.

Algunos de los síntomas de abstinencia a opioides son:

– Agitación

– Ansiedad

– Dolores musculares

– Náuseas

– Sudoración

– Palpitaciones

– Sudoración

– Secreción nasal

– Depresión

– Irritabilidad

– Insomnio…

Si consideras que padeces estos dos síntomas y lo relacionas con el consumo de tramadol, sería aconsejable considerar la opción de buscar consejo profesional.

Testimonios

“Me recetaron tramadol por unos dolores horribles tras una lesión de rodilla. Al principio me aliviaba bastante, sin embargo al poco tiempo dejó de tener el efecto inicial. Un poco por mi cuenta empecé a tomar más de lo que tenía pautado porque era incapaz de soportar el dolor ya que tenía que seguir trabajando. En pocos meses tomaba más del doble de lo que tenía recetado y fue entonces cuando me di cuenta de que algo no iba bien ya que sólo la idea de no poder tomar la pastilla me daba una ansiedad terrible”.

“Soy adicto al tramadol. Lo se desde hace un tiempo pero no me atrevo a dar el paso. El tema es que esto ya me esta afectando a todos los niveles: laboral, personal y sobre todo, a nivel familiar, porque siempre estoy irritable”

Tratamiento

El objetivo primordial del tratamiento frente a una adicción a opioides es que la persona abandone su consumo presente, pero también lo debe ser que la persona aprenda a evitar su consumo en el futuro.

Mediante la técnica del control de contingencias se pretende controlar el medio en el que la persona se desenvuelve. Conociendo su estilo de vida y donde se desarrolla, se pueden controlar las variables o estímulos que favorecen el consumo para así poder rebajarlas lo máximo posible. Por otro lado, también el control de contingencias nos sirve para promover situaciones y estilos de vida más saludables y seguros.

Por otro lado, la terapia cognitivo-conductual es necesaria para buscar la restructuración cognitiva, cambiar los pensamientos negativos automáticos y otros síntomas de carácter cognitivo que suelen aparecer en este tipo de casos.

En cualquier caso, comprometerse a dejar la adicción, buscar apoyo y obtener ayuda y asesoramiento de su médico o psicólogo son claves para una recuperación de éxito.

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