Fibromialgia y depresión ¿Qué relación guardan entre sí?

En la mayoría de los casos, los trastornos del estado de ánimo tienen ciertas manifestaciones físicas que resulta útil conocer para el diagnóstico y prevención de las mismas. De algún modo, el cuerpo nos avisa de que algo no va bien o de que no nos encontramos en una situación ideal. De esta manera, es normal que, cuando hablamos de la ansiedad, hagamos referencia a dolores en el pecho, hormigueos, taquicardia… Y lo mismo ocurre con los trastornos somatoformos, entre otros.

Ante esta situación, cabe preguntarse: ¿puede un trastorno orgánico tener relación o influencia sobre una patología psíquica? Esta es la pregunta nuclear que ha motivado la investigación de la que hoy hablaremos: La relación entre fibromialgia y depresión.

En este artículo, repasaremos brevemente en que consiste la fibromialgia y cual es la relación entre esta y los trastornos mentales como la ansiedad, la fobia social y, por supuesto, la depresión.

Esperamos que les sea de ayuda y les invitamos a que nos dejen sus dudas o comentarios al respecto. Nuestro equipo de psicólogos tratará de darles respuesta tan pronto como les sea posible.

¿Qué es la fibromialgia?

La fibromialgia es un trastorno crónico de dolor musculoesquelético caracterizado por dolor generalizado en el cuerpo, fatiga y sensibilidad en puntos específicos llamados “puntos sensibles”. A menudo, es descrito por quien lo padece como un dolor en todo el cuerpo, de los pies a la cabeza y suele hacerse más notable en los tejidos blandos del cuerpo.

Otros síntomas asociados a la fibromialgia son:

  • Alteraciones del sueño
  • Falta de concentración
  • Problemas relacionados con la memoria
  • Ansiedad
  • Depresión
  • Astenia
  • Parestesias

No se conoce la causa exacta por la que se desarrolla esta patología. Por ello, es frecuente que los facultativos, antes de diagnosticarla, hagan diferentes pruebas y análisis que tienen como objetivo descartar otros posibles desencadenantes de dicho dolor.

¿Qué relación guarda la fibromialgia y los trastornos de ansiedad?

Los trastornos de ansiedad y la fibromialgia guardan una estrecha relación. Esto es debido a que los primeros se dan con mayor frecuencia entre aquellos que padecen fibromialgia respecto a la población general (Ver estudio). Hoy nos ceñiremos a la relación existente entre la ansiedad generalizada, el trastorno de angustia y la fobia social.

Trastorno de angustia

Las crisis de ansiedad se definen, resumidamente, como un episodio de angustia de comienzo brusco, breve duración, espontánea (o casi) e intolerable. Suelen ocurrir en determinadas situaciones ambientales, por ejemplo, cuando un individuo siente que se enfrenta a algo de mucha dificultad, se siente frustrado o incapaz.

Este tipo de trastorno de la ansiedad es más frecuente en personas que padecen fibromialgia en comparación con la población general.

Ansiedad generalizada

El trastorno de ansiedad generalizada también es más frecuente en personas que padecen fibromialgia vs población general.

Se define como una preocupación excesiva y cotidiana en base a diferentes esferas de la vida cotidiana de la persona que la sufre. Dichas preocupaciones se perciben como difíciles de controlar, invasivas y recurrentes y afectan negativamente al desarrollo normal de la vida laboral, escolar, etcétera. Suele ir acompañada de una sintomatología física caracterizada por la tensión muscular, dificultad para dormir, irritabilidad e inquietud, entre otros.

Fobia Social

Las fobias son un tipo de trastorno de ansiedad en el que la persona siente malestar ante determinados estímulos. Este malestar es definido por la persona que lo padece como irracional y/o desproporcionado.

Es de especial relevancia señalar el caso de la fobia social y la fibromialgia. La primera se define como un “miedo acusado y persistente ante situaciones sociales o actuaciones en público por temor a que resulten embarazosas”.

Las personas que padecen fibromialgia, al sentir un dolor tan incapacitante y, sin embargo, tener un aspecto de persona sana, sienten miedo de estar con otras personas, incluso familiares, por temor a generar en estos desconfianza y/o poca credibilidad. En este sentido, frases del tipo “seguro que no es para tanto”, “¡Qué exagerad@ eres!”, etcétera, hacen sentir a la persona que padece fibromialgia frustada por no ser capaz de hacerse comprender, deseando incluso que sus dolores sean causa de otra enfermedad.

¿Qué relación guardan entre si la fibromialgia y depresión?

Cómo veníamos señalando, la fibromialgia esta íntimamente relacionada con la ansiedad y el aislamiento social. A su vez, el dolor crónico suele acabar en una disminución de la actividad (incluidas aquellas actividades que resultaban placenteras). De esta manera, la persona que padece fibromialgia siente que cada su mundo y sus posibilidades en el cada son más remotas.

fibromialgia y depresion

De esta manera, tanto la fibromialgia como la depresión influyen de manera negativa sobre la vida de las personas, afectándole tanto a nivel individual, como relacional y/o laboral ya que, por un lado, reciben una estimulación negativa (el dolor) y por otra, dejan de recibir estimulación positiva (enfrentarse a pequeños retos, hacer ejercicio, salir y relacionarse, etcétera).

De hecho, en multitud de ocasiones, la fibromialgia se trata con algunos tipos de antidepresivos como la Duloxetina.

Indicaciones para el tratamiento de la depresión y la fibromialgia

La fibromialgia se trata desde un punto de vista multidisciplinar. Son muchos los factores implicados y deben tenerse todos en cuenta. En este sentido, el tratamiento incluye desde determinados medicamentos como los analgésicos, los fármacos especialmente indicados para su tratamiento, algunos antidepresivos como la Duloxetina, etcétera.

En segundo lugar, se suelen recomendar algunos cambios en el estilo de vida. Algunos de ellos suelen comprender:

  • Pautas para un descanso saludable (Higiene del Sueño)
  • Hacer ejercicio de manera regular y adaptado al propio cuerpo
  • Psicoeducación y manejo del estrés y la ansiedad
  • Mantenimiento de una dieta saludable

En tercer lugar tenemos la terapia psicológica. En este apartado, mediante técnicas cognitivo-conductuales, el objetivo es el de controlar el estrés la ansiedad y manejar aquellos pensamientos negativos disfuncionales que suelen estar detrás de los trastornos del estado de ánimo como la depresión, la distimia y todos aquellos relacionados con la ansiedad.

Por último, en ocasiones se suelen recomendar también terapias complementarias como los masajes terapéuticos o la acupuntura.

Bibliografía

Revuelta Evrard, E., Segura Escobar, E., & Paulino Tevar, J.. (2010). Depresión, ansiedad y fibromialgia. Revista de la Sociedad Española del Dolor, 17(7), 326-332. Recuperado en 07 de noviembre de 2023, de http://scielo.isciii.es/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1134-80462010000700006&lng=es&tlng=es

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *