Fobia a las agujas: La Belonefobia

Estamos apunto de cumplir un año desde que se decretaron las medidas de confinamiento y la vacuna contra la COVID-19 se nos muestra como la gran esperanza. Sin embargo, para un grupo importante de la población el hecho de que la solución a la pandemia se administre de forma inyectada es un problema añadido ya que padecen fobia a las agujas o Belonefobia.

¿Qué es la Belonefobia o Tripanofobia?

La belonefobia o tripanofobia consiste en un trastorno de la ansiedad caracterizado por el miedo persistente, excesivo e irracional hacia las agujas y otros objetos cortantes como los cuchillos, los alfileres, etc. Se trata de una fobia específica, incluida tanto en el DSM-V como en el CIE-10, y según algunos estudios se estima que el 10% de la población general la padece en algún grado.

También se la conoce como aicmofobia y para algunas personas puede llegar a ser un factor incapacitante ya que experimentan altos niveles de ansiedad frente a estos objetos, provocando respuestas de evitación e incluso rehusando tratamientos médicos importantes para esas personas.

Cabe destacar, que este miedo se experimenta tanto en situaciones de emergencia (dónde si que es posible que se corra algún peligro), como en ambientes y situaciones seguras en las que no se está sufriendo ninguna amenaza real.

Fobia a las agujas

Origen de la fobia a las agujas y las inyecciones

En cuánto al origen de esta fobia, algunos autores creen que es genética y que se encuentra en la evolución de la especie humana. Desde tiempos ancestrales, como medida de supervivencia, los humanos hemos evitado exponernos a los peligros que representaban los objetos cortantes o que pudiesen perforar la carne como los dientes de algunos animales o las espinas de algunas plantas.

Así lo destaca el Dr. James G. Hamilton en su artículo “Needle phobia: a neglected diagnosis” y no es de extrañar ya que muchas de las personas que padecen este trastorno no refieren haber vivido ningún acontecimiento traumático que justifique su miedo.

Si quieres saber más acerca del posible origen evolutivo de este trastorno puedes ver el artículo al completo pinchando aquí.

Síntomas de la Ictamofobia

Los síntomas los podemos dividir según la categoría a la que pertenezcan. Así, tenemos síntomas fisiológicos, síntomas cognitivos y síntomas conductuales.

Síntomas fisiológicos

Todos los trastornos de la ansiedad provocan un aumento de la actividad del sistema nervioso autónomo lo que supone:

  • Aumento de la tasa cardiaca y respiratoria.

  • Sensación de ahogo.

  • Palpitación o taquicardia.

  • Tensión muscular.

  • Sudoración.

  • Palidez.
  • Dilatación de la pupila.

  • Sensación de mareo y/o naúseas. Vértigo.

  • Sequedad bucal.

  • Desmayo o síncope vasovagal.

Síntomas Cognitivos

Los síntomas cognitivos se refieren a todos aquellos pensamientos y cogniciones irracionales y exageradas acerca de la supuesta peligrosidad de los objetos a los que se temen y sus consecuencias.

Estas cogniciones, por sí mismas (sin que sea necesaria la presencia del estímulo fóbico), suponen una experiencia angustiosa y en algunas ocasiones sensación de pérdida de control y se retroalimentan de la sintomatología física.

Síntomas Conductuales

Debido al temor, las cogniciones negativas y la experiencia de ansiedad, los sujetos manifestarán conductas de evitación hacia los objetos temidos. En algunas ocasiones, como por ejemplo cuando se trata de tratamientos médicos, esto supone un gran riesgo para la salud. En otras, una incapacitación para el desarrollo de algunas actividades de la vida diaria como el simple hecho de hacer la comida.

Tratamiento: Cómo superarlo

La belonefobia requiere de un tratamiento multicomponente para intentar aplacar los distintos tipos de síntomas en los que se manifiesta.

Para controlar los síntomas fisiológicos generados por la ansiedad, se requiere de técnicas como la respiración diafragmática o profunda. Se trata de una intervención sencilla, de rápido aprendizaje, eficaz y aplicable a casi cualquier situación.

Otra de las técnicas comúnmente aplicadas para la sintomatologia física es la Tensión Muscular Aplicada en la que se entrena a las personas a endurecer algunos de los grupos musculares del cuerpo y reconocer los síntomas que preceden a los posibles desmayos (o síncopes vasovagales).

En el caso de los síntomas conductuales, la técnica más potente es la exposición gradual con prevención de respuesta acompañada de autoinstrucciones. Se trata de una técnica cognitivo-conductual en la que se procede a la exposición jerarquizada (de menor a mayor ansiedad) del estímulo fóbico junto al Entrenamiento en Autoinstrucciones de Meichenbaum, cuyo objetivo es provocar cambios en la conducta manifiesta de las personas mediante verbalizaciones internas.

Por último, la psicoeducación, dirigida a entender qué es y como funciona la ansiedad, y la reestructuración cognitiva para eliminar las ideas irracionales y modificar las anticipaciones catastrofistas propias de las fobias.

Si necesitas saber más, puedes preguntarnos sin compromiso a través de nuestra página de contacto.

Referencias

  1. James G. Hamilton, MD (1995), Needle Phobia: A Neglected Diagnosis. The Journal o f Family Practice, Vol. 41, No. 2(Aug), 1995.
  2. American Psychiatric Association (2014). Diagnostic and statistical manual of mental disorders (5a. ed).
  3. Luque González, Alba (2017) Tramiento de un caso de fobia a las inyecciones sin respuesta bifásica, Revista de Casos Clínicos en Salud Mental. Vol 1; págs 1-24. ISNN: 2255-5609.

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