Son muchas las consecuencias que la COVID-19 ha traído consigo, pero entre ellas destaca una por su enorme importancia y por el impacto que tiene sobre el día a día y la salud de las personas: El Insomnio.

¿Qué es el insomnio?

El insomnio es un trastorno del sueño que se caracteriza por la dificultad para iniciar o mantener el sueño o por la sensación de que éste no haya sido lo suficientemente reparador. Otras veces se manifiesta también como una combinación de dificultades para dormir y despertares frecuentes durante la noche.

En la mayoría de ocasiones, estos episodios se presentan después de acontecimientos que han dado lugar a un aumento del estrés vital: las alteraciones ambientales, los cambios horarios o las crisis emocionales agudas están frecuentemente en el origen de este trastorno del sueño. Además, cuando se sufre repetidamente episodios de insomnio, se desencadena un miedo creciente a padecerlo y una preocupación sobre sus consecuencias, lo cual crea un círculo vicioso que tiende a perpetuar el problema ya que, a la hora de acostarse, las personas que padecen insomnio cuentan que se sienten tensos, ansiosos, preocupados o incluso deprimidos y sienten como si carecieran del control sobre sus pensamientos. También es bastante común que intenten mitigar esta tensión con el consumo de fármacos o de alcohol, lo que puede derivar en problemas aún mayores.

Por la mañana suelen aquejarse de sensación de cansancio físico y mental y durante el día están deprimidos, preocupados, tensos e irritables y obsesionados con la idea de descansar.

Insomnio

Tipos de insomnio

El insomnio de puede clasificar según la duración del trastorno o en función del modo en que se manifiesta en el individuo.

  • En función de la duración:
    • Transitorio o episódico: de unos días a entre tres y cuatro semanas de duración.
    • Crónico: a partir de las tres o cuatro semanas de duración.
    • Recurrente: cuando aparecen dos o más episodios en el plazo de un año.
  • En función del modo en que se manifiesta:
    • Problemas de conciliación: Se dan cuando la persona se va a la cama y es incapaz de quedarse dormida.
    • Problemas para mantener el sueño: Se trata de despertares frecuentes durante la noche o la tendencia a despertarse demasiado pronto por la mañana y después no poder volver a quedarse dormidos.

Causas del insomnio

  • Los factores psicológicos: están detrás de la inmensa mayoría de casos de insomnio transitorio o episódico (en torno al 80% de los casos). Una persona sometida a una situación estresante como lo son las alteraciones ambientales o los cambios bruscos en el estilo de vida, presenta dificultades en el sueño como uno de los primeros síntomas del estrés.
  • Los factores orgánicos, psiquiátricos o conductuales: Son los que están detrás de la mayoría de casos de insomnio crónico y requieren de un estudio mucho más profundo por parte de los profesionales de la salud y de los centros especializados en trastornos del sueño.

Los problemas del sueño derivados de la cuarentena por COVID-19

Según un estudio realizado por numerosas universidades españolas y publicado recientemente por el Ministerio de Educación y Ciencia, (ver aquí), encontró que más del 50% de las personas que habían participado presentaban problemas del sueño y que éstos eran aún más acusados si, debido a la pandemia, habían perdido temporal o definitivamente sus puestos de trabajo.

Entre las principales dificultades con las que se encontraban estaban: problemas para conciliar el sueño (incluso muchas de ellas referían tener la necesidad de tomar medicación para poder dormir), las pesadillas acompañadas en muchas ocasiones de sensación de tensión y angustia, y el sueño desordenado, es decir, con despertares frecuentes durante la noche.

¿Cómo podemos combatir el insomnio?

En primer lugar, es necesario descubrir qué es lo que está provocando el trastorno ya que no es lo mismo que el origen sea una conducta inadecuada como podría ser tomar café después de cenar, o que el origen resida en factores psicológicos. Acudir a terapia en los casos en los que el insomnio está causado por factores psicológicos como el estrés o la ansiedad puede ser de gran ayuda. 

También pueden visitar este post en el que hablamos de Qué es la Higiene del Sueño y en el que se exponen una serie de pautas para que podamos controlar tanto los factores conductuales como los ambientales que preceden al sueño con el fin de que éstos no interfieran con nuestro descanso.

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