Aerofobia: Síntomas y causas del miedo a volar | Consejos prácticos y tratamiento

Quedan ya pocos días para que digamos adiós a la primavera y empiece la época estival. Con ella vendrán los días sofocantes, las terrazas, las piscinas, los helados y, sobre todo, los viajes de vacaiones. Por ello, es bastante común que durante estos días previos al verano, las búsquedas sobre aerofobia o miedo a volar se incrementen de manera notable.

En este artículo veremos en qué consiste la aerofobia, cuáles son sus síntomas, sus causas y, para finalizar, el tratamiento de elección para abordarla. También daremos algunas claves y páginas de interés que te pueden ayudar a afrontar esta situación.

Esperamos que esta información les sea de utilidad. Si tienen alguna duda, pueden dejarla en la caja de comentarios que se encuentra al final de l página. Nuestro equipo de psicólogos tratará de responderlas tan pronto como les sea posible.

¿Qué significa aerofobia?

aerofobia, miedo a volar, consejos para volar sin miedoLa palabra “aerofobia” se compone de dos elementos etimológicos: “aero” y “fobia”. “Aero” proviene del griego antiguo “aēr”, que se traduce como “aire” o “atmósfera”, mientras que “fobia” deriva del griego “phobos”, que significa “miedo” o “temor irracional”. Por lo tanto, la aerofobia se refiere al miedo o la aversión intensa y persistente hacia los vuelos oa situaciones relacionadas con el transporte aéreo.

Se trataría, por tanto, de una fobia específica. Para ser diagnosticada como tal, según el DSM-V, deben estar presentes también las siguientes condiciones:

  • El miedo a volar es persistente, excesivo, desproporcionado e irrazonable
  • Sientes miedo cada vez que estas expuesto a este tipo de situaciones
  • Asumes que las sensaciones de miedo que tienes y los pensamientos que las acompañan son desproporcionados con respecto a los peligros reales u objetivos
  • O bien directamente evitas ese tipo de situaciones o las soportas con miedo muy intenso
  • Dicho miedo interfiere con el desarrollo normal de tu vida personal, laboral o social.
  • Llevas más de seis meses padeciendo esta sintomatología

Síntomas de la fobia a volar

Entre los síntomas predominantes asociados a la aerofobia (físicos y emocionales) se encuentran los siguientes:

Físicos:

Emocionales:

  • Sentirse abrumado
  • Sentimientos de ansiedad
  • Desrealización
  • Tener la sensación de fatalidad inminente o pérdida de control
  • Necesidad o impulso de escapar

Esta reacción de miedo puede manifestarse cuando se va coger un avión o en los menots previos en el aeropuerto. Sin embargo, en ocionas, la experimentación de este tipo de síntomas pueden darse incluso con anterioridad a estos momentos.

Causas de la aerofobia

En la mayoría de ocasiones es muy difícil determinar cuál es la causa específica o determinante que marca el origen de una fobia.

Por ejemplo, este miedo irracional puede estar relacionado con diversos factores, como el temor a los accidentes aéreos, la pérdida de control, la altura o la claustrofobia.

También, una historia de aprendizaje y condicionamiento inapropiados pueden ser la causa directa de la aparición de este trastorno. Por ejemplo, si una persona ha recibido información alarmante acerca de acontecimientos relacionados con los aviones, accidentes aéreos, etcétera. También en aquellos casos en los que la persona ya ha experimentado situaciones estresantes en un avión, como viajes con muchas turbulencias o aterrizajes forzosos, peligrosos o impactantes.

Consejos para afrontar el miedo a volar

Algunos consejos que te pueden ayudar a afrontar el miedo a volar:

  • Busca información veraz y contrastada: Investiga y aprende sobre cómo funcionan los aviones y el proceso de vuelo. Entender los mecanismos y la seguridad detrás de la aviación puede ayudar a reducir la ansiedad.
  • Acude con tiempo más que suficiente al aeropuerto: las prisas suelen generar ansiedad en sí mismas.
  • En el caso de que tengas alguna duda, habla con los miembros de la tripulación antes de abordar el avión. Ellos son profesionales capacitados y pueden proporcionarle información tranquilizadora además de responder a sus preguntas sobre seguridad.
  • Practica técnicas de relajación como la respiración profunda o las visualizaciones positivas antes y durante el vuelo. Estas técnicas pueden ayudarte a calmar la ansiedad y mantener la mente tranquila. Lo ideal es hacer un entrenamiento previo al día de vuelo.
  • Lleva contigo libros, música, películas o juegos para distraerte durante el vuelo. Mantener la mente ocupada con actividades que disfrutes puede ayudar a desviar el enfoque del miedo.
  • Si te sientes cómodo, conversa con otros pasajeros. Compartir experiencias y preocupaciones similares, además de ayudar a reducir la sensación de estar solo en tu ansiedad, ayuda a desplazar el foco de atención sobre uno mismo.
  • Evita la cafeína, el alcohol y otros estimulantes tanto antes como durante el vuelo: Estas sustancias pueden aumentar la ansiedad y el nerviosismo.
  • Si siente ansiedad durante el vuelo, comunícaselo a los miembros de la tripulación. Ellos sabrán que hacer en cada momento.
  • Considere la terapia cognitivo-conductual: Si el miedo a volar persiste y afecta significativamente su vida, considere buscar la ayuda de un terapeuta especializado en tratar fobias y ansiedad. La terapia cognitivo-conductual puede ser efectiva para superar el miedo a volar.

Recuerda que superar el miedo a volar puede llevar tiempo y esfuerzo, pero con paciencia y practica, puedes lograrlo.

Tratamiento de la aerofobia

La aerofobia requiere de un tratamiento multi-componente cognitivo-conductual para intentar aplacar los distintos tipos de síntomas en los que se manifiesta.

aerofobia, miedo a volar, consejos para volar sin miedoPara controlar los síntomas fisiológicos generados por la ansiedad, se requiere de técnicas como la respiración diafragmática o profunda. Se trata de una intervención sencilla, de rápido aprendizaje, eficaz y aplicable a casi cualquier situación.

En el caso de los síntomas conductuales, la técnica más potente es la exposición gradual con prevención de respuesta acompañada de autoinstrucciones. Se trata de una técnica cognitivo conductual en la que se procede a la exposición jerarquizada (de menor a mayor ansiedad) del estímulo fóbico junto al entrenamiento en autoinstrucciones de Meichenbaum, cuyo objetivo es provocar cambios en la conducta manifiesta de la persona mediante verbalizaciones internas.

En el caso del miedo a volar, se trataría de exponer a la persona poco a poco a entornos y situaciones relacionadas con los aviones. En un primer momento, se puede optar por la exposición en imaginación o mediante dispositivos electrónicos que den soporte a vídeos, por ejemplo, de despegues, turbulencias, aterrizajes, etcétera. En este sentido, actualmente existen simuladores y programas de realidad virtual que pueden ser de gran ayuda.

Por último, la psicoeducación dirigida a entender que es y cómo funciona la ansiedad, la reestructuración cognitiva para eliminar las ideas irracionales y modificar las anticipaciones catastrofistas propias de las fobias. En el caso de la aerofobia éstas tendrían que ver con los riesgos exagerados que puede tener coger un avión. Para ayudar en este componente de la terapia, existe multitud de información obejtiva y contrastada en internet acerca de la explicación física de por qué los aviones vuelan, cómo son realmente las turbulencias, cómo se trazan las rutas por los propios pilotos para evitar dichas zonas, qué tipo de sensaciones son propias de nuestro sistema vestibular y que se sienten más intensas de lo que realmente son y un largo etcétera. Este tipo de ideas no son realistas y mediatizan la vida de esas personas. Por este motivo se hace necesario trabajar sobre ellas de manera exhaustiva.

2 comentarios

  1. Andrés Acosta González

    Mi caso es extremo, difícil, prácticamente imposible de resolver. Tengo 77 años, soy Ingeniero Aeronáutico jubilado, aunque nunca he ejercido como tal, soy asimismo Doctor en Historia y escritor. Con 22 años aún volaba encantado, por eso elegí estudiar Ingenierá Aeronáutica. Contraje la fobia, ya no recuerdo muy bien, hacia los años 70 del pasado siglo. Estuve sin volar desde el año 1972 hasta el año 1990. En el 1990 hice un curso con Lufthansa y volví a volar, aunque siempre mal, con miedo. Hice otro curso con Iberia en el año 1995, creo recordar, y seguí volando, a trancas y barrancas hasta el 2021. Ahora el miedo me ha atenazado tanto, que ya no vuelo. Lo peor son los meses anteriores a cualquier vuelo, un calvario insufrible y ya en muchas ocasiones he cancelado vuelos reservados. Eso es lo peor, la obsesión insoportable cuando sé que voy a volar. Luego, el vuelo lo soporto en general bastante bien. Mi problema no es el vuelo, sino la idea de que voy a volar. Durante el vuelo, en general, no estoy tan mal. Me encanta el despegue y el momento final del aterrizaje. No me gusta la aproximación, pero la soporto fantásticamente con cielos despejados.
    Sé que ir en avión es la forma más segura de viajar, nadie me lo tiene que contar otra vez.
    En general, no soy persona miedosa, al contrario, siempre he afrontado con entereza situaciones difíciles en mi vida.
    He decidido no volver a coger un avión, viajaré en ferry a Canarias y Baleares y en tren por la Península y Europa. Así se acabaron los sufrimientos inútiles. Salvo que un terapeuta me abra el cerebro y me cure. Pero tiene que ser sin yo realizar esfuerzo alguno. Si no, adiós a los vuelos y viva la felicidad.
    Escribo esto por si a algún psiquiatra o psicólogo le pueda interesar mi caso, simplemente como curiosidad clínica.

    • Buenos días! Lo primero de todo, muchas gracias por contar su experiencia. La verdad es que suena bastante paradógico que una persona con el badaje, el conocimiento y la experiencia con la que usted contará parezca aerofobia. Si bien es cierto que dichos conocimientos supongo son lo que promueven que después, una vez está en el avión, disdrute (aunque sea de manera discreta) de algunas partes de la experiencia como el despegue o el aterrizaje.
      Por otro lado, esas ideas irracionales que usted padece desde tiempo antes al vuelo, son lo que fundamentan su miedo y lo que, en la mayoría de casos, está detrás de la ansiedad. En ese sentido, analizarlas, conocer su frecuencia y duración, saber si existe una cadena de pensamiento que conduce a ellas, momentos de mayor probabilidad de ocurrencia y demás, ayudan a investigar y saber más sobre su aparación, para posteriormente hacer un analisis conductal, un diálogo socrático con la intención de contradecirlas y así, con trabajo y dedicación, irlas limitando lo más posible tanto en cantidad como en calidad.
      Un saludo y mucho ánimo!

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